Rafael Bruno con nuevo negocio en la Zona Industrial de Herrera

Inauguración Central de Turbos VTG

29/02/2008

El pasado 18 de Febrero del presente, fue innaugurada la nueva empresa CENTRAL DE TURBOS VTG, que preside el empresario Rafael Ocavio Bruno. El nuevo negocio está ubicado en la calle Guarocuya de la Zona Industrial de Herrera, a una esquina de la Ave. Luperón, en la ciudad de Santo Domingo, R.D.

Los servicios que se ofrecen son la venta, reparación e instalación de turbos, bombas e inyectores diesel para vehículos ligeros. Los teléfonos de contacto son los siguientes: (809) 274 2890, 274 2913 y 733 7870.

Discurso Central

Este nuevo proyecto que se inaugura hoy, “Central de Turbos VTG” está estrechamente vinculado al desarrollo de nuestra empresa “Bruno Diesel, S.A.”. que fue fundada en mayo del año 1985, lo que significa que tenemos 23 años trabajando para servir al mercado dominicano de la industria automotriz vendiendo repuestos y reparando los sistemas de inyección y turbos de los motores diesel y gasolina. Este tipo de empresa es lo que en Latinoamérica se conoce como laboratorio diesel y en Estados Unidos se denomina diesel shop.

Como todo proyecto empresarial de larga data, ha tenido sus altas y sus bajas, momentos de auge y momentos de depresión, en la actualidad atraviesa por un momento de expansión impulsado por el respaldo y la demanda de sus clientes.

En el inicio, surgió el proyecto como una tienda de repuestos que suplía a los principales laboratorios del país y algunas grandes empresas que tenían un laboratorio diesel integrado a sus talleres.

En Diciembre de 1987, instalamos en la ciudad de San Francisco de Macorís una sucursal con un laboratorio diesel. El proyecto solo funcionó seis meses y se reinstaló el laboratorio en nuestra oficina principal aquí en la Zona Industrial de Herrera en Santo Domingo.

En un abrir y cerrar de ojos, nuestro objetivo en el mercado había cambiado drásticamente. Nuestros clientes se habían convertido en nuestra competencia y teníamos que invertir esfuerzos para atender un segmento del mercado para lo cual no estábamos preparados en ese momento. Esto requirió que departe de quien les habla haya tenido que hacer una reconversión en sus capacidades intelectuales para formarse como técnico de los sistemas de inyección y la mecánica automotriz cuando había sido formado intelectualmente como economista y administrador de empresas.

El proyecto del laboratorio “Bruno Diesel, S.A.” comenzó a operar financiado casi en su totalidad, iniciando con una deuda que rondaba los US$150,000.00 en 1988; y cuyo presidente, quien les habla, contaba con apenas 23 años de edad.

Un negocio nuevo con deuda de corto plazo y que me exigía como propietario capacidades técnicas que no poseía en ese momento, dibujaba un panorama de fracaso total y quiebra segura.

Siendo así las cosas, solo el fuerte deseo de superación, la motivación y el apoyo moral y financiero de mi familia me dio la fortaleza necesaria para echar hacia delante una aventura que solo los jóvenes pueden emprender.

El primer paso para arrancar consistió en la declaración de una moratoria para el pago de dicha deuda con su consecuente solicitud hecha a nuestros acreedores.

Los clientes naturales a los que debíamos ofertar nuestros productos y servicios eran en su mayoría empresas gubernamentales, las cuales poseían un amplio parque de maquinarias y vehículos de transporte como eran CDE, ONATRATE, CEA y la Secretaría de Estado de Agricultura con su división de PROSEMA. Para esos años, el mercado privado era bastante reducido y dirigimos nuestros esfuerzos a suplir a los clientes antes mencionados porque una empresa de este tipo operando en esa época en un país como el nuestro no podía prescindir de ellos para lograr su subsistencia. Eran los más grandes y teníamos que venderles.

La estrategia de proyecto que implementamos tanto en el aspecto de mercado como en la parte gerencial dio sus frutos y para el año 1991 la empresa había reestructurado sus deudas, había pagado sus atrasos, estaba financieramente saneada y apta para ser relanzada.

Una de las debilidades a las cuales se enfrentan las pequeñas empresas en su proceso de desarrollo es el aspecto del financiamiento. Pretender desarrollar un proyecto del tamaño que fuere con financiamiento de muy corto plazo es una quimera y para las empresas pequeñas esto se convierte en un obstáculo muy difícil de superar. Nosotros, al no poseer un colchón financiero para amortiguar cualquier eventualidad adversa somos presa fácil para volver a caer en el incumplimiento y sus naturales consecuencias en el desenvolvimiento de sus operaciones, y eso nos volvió a ocurrir en la primera mitad de los década de los 90’s cuando nuestros clientes mas importantes, que como dijimos anteriormente eran las instituciones estatales, dejaron de pagar sus compromisos a nuestra empresa provocando como resultado nuestra segunda quiebra técnica, financieramente hablando.

Estas altas y bajas hicieron que replanteáramos el negocio sometiéndonos a un proceso de revisión profunda e implementáramos un programa de reingeniería personal y empresarial.

Decidimos volcar nuestros esfuerzos para servir a la empresa privada, pero sobre todo a las grandes empresas porque entendimos la necesidad que teníamos de trabajar sobre bases firmes, que el negocio para que fuera duradero y sano debía responder a las necesidades de las grandes empresas, porque ellas exigen calidad, garantías, productos y servicios entregados a tiempo, es decir, o trabajas bien o desapareces. Estos nuevos retos demandaban grandes transformaciones a lo interno de nuestra organización, necesitábamos capacitarnos mucho más en el área técnica, implementar nueva tecnología, nuevos productos y servicios, así como recurso financiero fresco, etc.

El primer paso para mejorar lo constituyó el hecho de aceptar que algo estábamos haciendo mal, que teníamos que replantear el negocio y comenzar a hacer las cosas con una nueva visión.

El segundo paso fue buscar ayuda y asesoría a nivel internacional, estudiando cómo trabajan los triunfadores en esta industria. Viajamos entonces a Orlando, FL., Las Vegas, Nevada y Puerto Rico; asistimos a cursos, seminarios y convenciones. Mención especial merece el apoyo que recibimos de nuestro colega Rolando García, Presidente de “Rotto Diesel” en Puerto Rico; quien siempre nos ha prestado su colaboración desinteresada.

El tercer paso, lo constituye la publicación de nuestro primer libro “Inyección Diesel y Gasolina: El mercado dominicano”; publicado en Noviembre del año 1995 y donde se incluye un capítulo sobre los turbos cargadores.

Este libro nos sirvió para recopilar, recomponer, y revisar nuestros conocimientos técnicos en el área comenzando esta nueva etapa con criterios mas claros sobre la tendencia del mercado.

El cuarto paso que implementamos, fue la elaboración y la implementación del plan de reingeniería donde se incluye el tema de la planeación estratégica y donde definimos de manera clara, concisa y precisa, hacia donde pretendíamos dirigir nuestra empresa y mas importante aún hacia donde no.

Estoy firmemente convencido de que uno de los puntos clave de nuestro plan estratégico fue haber definido lo que entendíamos que era, es y será el eje impulsor de nuestro negocio y cuya fuerza consiste en una constante y permanente evaluación de las necesidades del mercado, retroalimentándonos a través de nuestros clientes, registrando los productos nuevos, haciéndolos parte de nuestro inventario y preparándonos así para resolver los problemas futuros los cuales serían inminentes. El servicio que debíamos brindarle a nuestros clientes sería similar al juramento hipocrático que hacen los médicos cuando comienzan a ejercer como profesionales de la salud, con lo cual nuestra empresa tendría que parecerse mas a un hospital eficiente que a un taller de mecánica.

El plan estratégico y el programa de reingeniería han rendido sus frutos y tienen éxitos comprobados. Este plan será publicado próximamente bajo el nombre de EL LIBRO DEL JEFE y les he traído una muestra de su contenido porque su publicación será el próximo evento que nos reunirá dentro de poco tiempo.

Nosotros nos hemos convertido en una empresa innovadora y nos complace saber que hemos sido pioneros y mantenemos nuestro liderazgo en renglones de nuestra industria a los cuales nuestra competencia no ha podido llegar hasta la fecha. Como ejemplo de ello podemos mencionar la división de inyección de gasolina, las soluciones a los inyectores electrónicos diesel, la oferta y servicio mas completa que tiene el país para la reconstrucción de los turbos, el lanzamiento de nuestra pagina web, con la publicación digital de nuestros productos y servicios que nos ha puesto en contacto con el mundo entero y desde donde nos felicitan casi todos los días.

Todo esto, ha tenido como norte trabajar sobre la base de la responsabilidad y la garantía y nuestras estadísticas son la prueba más elocuente de que lo estamos logrando. Hasta el día de hoy hemos producido lo siguiente:

60,300 Inyectores diesel reparados y calibrados.

41,200 Inyectores de gasolina reparados.

11,100 Bombas inyectoras reparadas y calibradas.

5,600 turbos reconstruidos.

En estos 23 Años ininterrumpidos sirviendo a la industria automotriz.

Este breve recuento de nuestra historia nos trae hacia al día de hoy lunes 18 de febrero del año 2008, cuando asistimos a la inauguración de este nuevo proyecto “Central de Turbos VTG”; Presidido por quien les habla, ha sido concebido para suplir la demanda de diagnósticos, desinstalación, reparación e instalación de los turbos, bombas e inyectores de los vehículos ligeros equipados con motores diesel y /o gasolina.

El proyecto ha sido ideado para reforzar la división de turbos de nuestra empresa matriz “Bruno Diesel, S.A.” y responder a la demanda hecha por muchos de nuestros clientes que nos manifiestan su deseo de que seamos nosotros quienes desmontemos, reparemos e instalemos los sistemas de inyección y turbos de sus vehículos cuando presentan algún tipo de problema. Anteriormente, como muchos de ustedes saben, nuestra empresa solo recibía los turbos y bombas inyectoras previamente desmontadas, se reparaban, se calibraban y se entregaban a los clientes para que fueran los talleres de mecánica quienes instalaran dichos sistemas. Ahora brindaremos el servicio completo.

Al propio tiempo de que se reparan los turbos y las bombas, se genera una demanda agregada de cambio de filtros, aceite y sensores que tendremos que satisfacer, lo que constituye una línea nueva DE PRODUCTOS Y SERVICIOS que incluiremos a nuestra oferta.

Un segundo tramo de mejoras tecnológicas está siendo implementado desde ya:

Para hacer diagnósticos cada vez mas precisos, se necesitaran equipos y tecnología computarizados para leer los fallos de los sistemas electrónicos de administración de los motores de ultima generación; lo que significa que tendremos que adquirir scanners y softwares, así como reclutar y entrenar al personal idóneo para realizar este tipo de trabajo.

Otro renglón interesante que hemos evaluado para incorporar a nuestra oferta de servicio lo constituye la reconversión de motores de gasolina y diesel para el consumo de gas natural, por lo cual ya hemos entrado en conversación con la empresa “Línea Clave”.

Todo cambia y la tecnología lo ha hecho con mucho más rapidez que otras áreas de la vida y la naturaleza. La tecnología en los vehículos de motor ha cambiado drásticamente en los últimos veinte años. Los sistemas de inyección que antes eran mecánicos ahora son controlados electrónicamente. Los turbos que antes venían solo en aplicaciones de grandes equipos industriales y de transporte, ahora son un requisito indispensable en los vehículos ligeros y de poca capacidad de carga; lo que significa, que la demanda para el servicio de estos equipos y los diagnósticos OBD aumenta cada vez mas, y para eso nos estamos preparando.

“Central de Turbos VTG” es un nuevo proyecto que quiere responder a esas nuevas transformaciones y readecuaciones a los que están siendo sometidos los talleres de servicio de la industria automotriz. La tendencia mundial apunta a que nuestras empresas (los laboratorios diesel) debemos prepararnos para ya no solo recibir y reparar los sistemas de turbo-compresión de aire y de inyección de combustible, ahora debemos recibir el vehículo, hacer diagnósticos precisos y resolver problemas puntuales. Este es el modelo de tendencia mundial y este es el modelo que estamos siguiendo, que hemos estudiado y aprendido y el cual estamos aplicando.

Los turbos son una herramienta fundamental e imprescindible para la construcción de motores más pequeños, económicos, potentes, más veloces, resistentes y de menor emisión de partículas contaminantes al medio ambiente. Los turbos VTG son la última generación de estos equipos, los mas eficaces para lograr dichos objetivos y motivado por todo ello es que este nuevo proyecto lleva el nombre de “Central de Turbos VTG” .

El pasado año 2007, fue un año de éxitos en términos personales; Porque el éxito se mide de acuerdo a nuestras metas trazadas, algunas de ellas fueron las siguientes:

Terminar y publicar mi segundo libro cuyo título es EL LIBRO DEL JEFE, construir este nuevo local que cobijara las instalaciones de la “Central de Turbos VTG” y lograr el punto de equilibrio financiero de nuestro proyecto agrícola “La Bacácara” que venia desde años atrás consumiendo gran parte de nuestro esfuerzo físico e intelectual, así como provocando un déficit en nuestro flujo de caja personal, debido a tres grandes inundaciones que arrasaron los cultivos y nos forzaron a sembrar productos diferentes. Hoy, con satisfacción inauguramos la central, el libro esta listo para publicarse y la Bacácara empieza a arrojar números positivos.

Los éxitos logrados no son fruto de una sola persona, son el esfuerzo conjunto de un equipo que me ha apoyado y del cual me siento agradecido, algunos de ellos serán reconocidos hoy de manera formal.

Pero cuando el éxito llega, el peligro acecha. Si difícil es llegar, mucho mas lo es mantenerse. No podemos olvidar que la competencia observa día a día los pasos que damos, pero la competencia empresarial es un enemigo natural que nos ayuda a fortalecernos cada día, muchas veces esas relaciones nos llevan a convertirnos en aliados en determinadas circunstancias, y a veces la competencia es el mejor aliado en un momento determinado. Sin embargo, existen enemigos silentes difíciles de descubrir, están muy cerca de nuestro entorno disfrazados de cordialidad, con ropas y vestimentas de la marca hipocresía y cuando actúan de manera sigilosa y a nuestras espaldas, traicionando nuestra confianza, son los que más daño nos hacen. Porque el enemigo fortalece y nuestros amigos nos traicionan es que debemos actuar con cautela cuando el éxito nos toca la puerta.

Por todo esto, los que buscamos la excelencia variamos constantemente nuestro ritmo, nos adaptamos a las diferentes demandas del tiempo presente confiando siempre en nuestros instintos que ya los tenemos engrasados con la maestría que nos brinda la experiencia. Cuando llegamos a nuestra meta, damos un paso atrás y con cautela nos detenemos a mirar el horizonte para comenzar con más fuerza, con más vigor y entusiasmo porque hemos aprendido que antes de dominar el caballo, el jinete aprende a dominarse a sí mismo.

Muchas gracias.