En los motores de gasolina: Los turbos ganan terreno
Rafael Octavio Bruno // Boletín Técnico
04/12/2008
Los fabricantes europeos de vehículos con motores de gasolina ven al Turbo como un aliado para ganar la batalla de limpiar el aire y reducir el efecto invernadero de los gases contaminantes, cuyo responsable principal es el CO2.
El consumo de combustible camina en paralelo con el CO2 que se produce. Las estadísticas europeas mostraron un promedio de emisiones de 185 gr/km en 1995. Para el año 2003 ya se había logrado bajar a 163 gr/km y en el 2008 el promedio está por los 140 gr/km. La reducción en el consumo de combustible, así como la producción de un motor de 1400 cc con la misma potencia de uno de 2200 cc ha sido lograda gracias al turbo; pero aún quedan retos por vencer en la aplicación del turbo de nueva generación VTG en los motores de gasolina, ya que las altas temperaturas en el manifold de escape alcanzan más de 1000 grados celcius, limitando su funcionamiento, por lo que se tendría que buscar nuevas soluciones con aleaciones de metales diferentes a las de hoy para lograr la eficiencia deseada.